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08 de enero, 2024

Agua y salud desde hace siglos

En este apartado de la web, se ha aludido en numerosas ocasiones a las propiedades minero-medicinales del agua de FUENSANTA. Las aguas de la Fuente Santa de Buyeres contaban con una reputación especial, pues a ellas se les atribuía el poder de curación de algunas enfermedades. De hecho, los médicos-directores del balneario dedicaron extensos capítulos en sus monografías a la acción terapéutica de las aguas, capaces de coadyuvar a la sanación de las enfermedades que padecía la sociedad de la época. Uno de ellos fue D. Carlos Mestre, en el año 1853.

A continuación, se expone un nuevo caso real que pone de manifiesto algunas de las propiedades del agua de FUENSANTA:

D.J.L., del concejo de Grado, de temperamento linfático y de setenta años de edad, llegó al establecimiento el día 10 de julio de 1851. Según el mismo, había abusado siempre de los picantes y salados, habiendo padecido una infiltración serosa en el pie izquierdo. Hace cuatro le apareció un grano en la parte anterior y media de la misma pierna que se rascó, y se le reprodujo varias veces hasta que hace dos años se convirtió en una verdadera úlcera del diámetro de medio duro, según el enfermo, coincidiendo la desaparición de la infiltración del pie con la aparición de pequeñas costras herpéticas alrededor de la úlcera, la que fue extendiéndose tanto, que cuando la vi tenía tres pulgadas de circunferencia y media de profundidad, hallándose descubierta la tibia en el fondo de la misma. Su aspecto era de mal carácter, pues su fondo tenía un color blanco sucio y sus bordes suavemente lívidos. Le prescribí el uso de las aguas en bebida y baño, tomando quince de estos generales, y veinticinco de regadera sobre la misma úlcera, logrando, al restituirse a su casa a los treinta días, ver aquella reducida como una tercera parte, y brotar del fondo los manchones carnosos. El 10 de septiembre volvió a Nava con la úlcera ocupando la mitad de la extensión que la vez primera, y de un aspecto mucho más favorable: tomó nueve días el agua y recibió doce chorros, marchando mucho más aliviado, y andando ya sin dificultad alguna. El 3 de julio del año próximo pasado volvió a repetir el uso de las aguas, siguiendo la misma prescripción que en la anterior temporada, hallándose reducida ya la resolución de continuidad a una extensión insignificante.

Durante cientos de años, se han investigado y verificado las características del agua proveniente de la Fuente Santa de Buyeres. Nos sentimos afortunados de que, en la actualidad, FUENSANTA siga contribuyendo al bienestar de las personas al mejorar su salud.