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16 de enero, 2024

Sobre el agua mineral natural y las sequías

Las aguas minerales naturales tienen siempre un origen subterráneo: acuíferos protegidos de toda contaminación. Proceden del agua de lluvia o nieve y, durante decenios, se van filtrando entre las rocas y el terreno, adquiriendo su mineralización. 

Así sucede en el caso de FUENSANTA. El agua comienza un largo camino desde la Sierra de Peñamayor, a 1.250 metros de altura. La velocidad del agua, en las zonas más profundas, puede ser tan solo de medio metro a un metro al año. Tras el recorrido, el agua descansa a más de 300 metros de profundidad en nuestro acuífero, con una edad geológica de más de 10 mil años de antigüedad y, finalmente, se capta en el manantial del Balneario de FUENSANTA y es directamente embotellada, conservando intactas su pureza y propiedades minerales.

Así pues, el agua mineral natural puede permanecer en el subsuelo durante siglos. Por lo tanto, efectos meteorológicos excepcionales –y puntuales–, como puede ser un verano o un otoño extremadamente seco, no influyen en los mismos, ni alteran el nivel de agua de los acuíferos. Los ciclos de los acuíferos son largos y se prolongan durante décadas: el agua que no se recarga en los años más secos se compensa con el agua que recibe en los años más lluviosos. 

Independientemente de los periodos de sequía, envasar agua mineral es una actividad que está estrictamente regulada y controlada por las autoridades mineras, quienes se encargan de definir el perímetro de protección del manantial y limitar su caudal máximo de aprovechamiento, para garantizar, en todo momento, la cantidad y la calidad del agua envasada. La colaboración con las autoridades locales y autonómicas en la gestión de los recursos hídricos es una cuestión prioritaria para el sector y permite garantizar la disponibilidad de este recurso. Gracias a la labor de las compañías de aguas minerales como FUENSANTA, la población tiene a su alcance un producto saludable y 100% natural, garantizando además su consumo para las generaciones futuras.